Casa, esvas sueltas y decoración
Una casa y un rancho animado por cuenta, con esvas sueltas y decoración. La decoración es el objeto: pieza negociable en cinco rarezas — común, raro, épico, supremo y celestial. Nada se vincula a la cuenta y nada se consume al usarlo — colócala, retírala, publícala, cuando quieras.
Escasez, no obligación
Aquí está el motor, y es escasez, no obligación: el drop es raro, y nadie está obligado a vender nada. El duplicado es tuyo — guárdalo o publícalo. El mercado se mueve porque la pieza es difícil de conseguir, no porque el juego la empuje fuera de tu mano. "Tenerlas todas" es meta de colección justamente por no ser una checklist.
El prestigio no es dinero
Los trofeos de logro — jefes, cavernas — son vinculados y no negociables; los que caen como botín sí son negociables. El prestigio no es dinero. Es cosmético puro: no toca stat, ni probabilidad, ni economía de poder. La visita ocurre por retrato asíncrono, sin exigir que nadie esté conectado.